HAY MUCHAS RAZONES PARA OPONERSE AL PROYECTO DE LAS CENTRALES DE AYSÉN
El proyecto que está recién aflorando a la luz pública, viene generando oposición desde sus inicios hace casi dos años. El ecólogo Juan Pablo Orrego, director de Ecosistemas plantea cuales son las principales razones para oponerse a este megaproyecto.
"La complejidad del caso se manifiesta tanto en la cantidad de ámbitos en que éste genera discusión y polémica, como en la poco común alianza entre muy diversos referentes ciudadanos, quienes desde Cochrane y Coyhaique a Santiago nos oponemos enérgicamente a la materialización del mega proyecto planteado confusamente por Endesa", señaló el ecologista Juan Pablo Orrego al referirse a esa iniciativa empresarial.
Indicó el dirigente, que las tres grandes problemáticas que rondan este proyecto son el impacto local, la política energética y el modelo de desarrollo.
DESTRUCCIÓN DE LAS CUENCAS
Orrego señaló que el plan de Endesa es una amenaza letal para un número aún indeterminable de miles de hectáreas de las extraordinarias cuencas de los ríos Baker y Pascua, ambas de un altísimo valor ecológico, cultural, económico y con un gran potencial agropecuario y turístico.
Agregó que a los impactos de los embalses (más de 9 mil hectáreas) se deben sumar los de todas las obras anexas, tales como plantas conversoras y líneas de transmisión (más de 12 mil hectáreas), caminos, campamentos masivos, plantas de áridos y cemento, además de la fuerte intervención por maquinaria pesada durante 10 o más años, todo con un también masivo aporte de ruido, humo, polvo, derrames y basura.
"Con todo esto, el efecto de tal emprendimiento en una zona con las características ecológicas y culturales de Aysén sólo puede ser calificado como potencialmente devastador. En términos ecológicos, lo que está en riesgo aquí es lisa y llanamente la subsistencia del corazón de la Patagonia chilena, que es un mosaico complejísimo de ecosistemas, microclimas y especies endémicas que constituyen sin duda un tesoro ambiental a nivel planetario", sentenció.
Para formarse una idea de los impactos locales de tales proyectos, Juan Pablo Orrego indicó que basta con una breve visita al Alto Biobío; éste ya no es el bellísimo ecosistema fluvial que alguna vez fue, sino un antiecológico y antiestético "artefacto hidráulico". Su forzada instalación significó el desmantelamiento de las comunidades Pehuenches aledañas, cuya actual supervivencia se sustenta exclusivamente en un artificial dispositivo subsidiario de alto costo provisto por Endesa. "Tremendo parche para tremenda herida; familias indígenas bajo la tutela de Endesa por dudosos motivos relacionados con el marketing de futuros proyectos. Esta situación sin precedentes no puede volver a repetirse en nuestro país", aseguró.









mish ecologico?
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Fran"pienso por lo tanto existo"